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  La escuela rural uruguaya
 
Club de ciencias de Escuela 11 que investigó sobre la Escuela Rural
Escuela rural

La población rural ha disminuido un 45% en los últimos 30 años, pasando a representar el 19.2% de la población total a constituir en 1996 el 9,2%.
 

Mariana Rethen. Diario "El País"- 22/12/02

La población total del país ha crecido un 21,9% entre 1963 y 1996 sin embargo la población rural desciende progresivamente, ocasionando el aumento de poblaciones urbanas.
 
En términos reales, más de 200.000 habitantes han abandonado el medio rural desde 1963.


Los datos del Censo de 1996 marcan una población total del país de 3.163.763, de los cuales sólo 254.409 habitan en zonas rurales.
 
Esto ha determinado el cierre de muchas escuelas rurales, debido al despoblamiento en muchas zonas.
Los planes educativos de los gobiernos no suelen ocuparse lo suficiente de esta problemática, y simplemente se limitan a destinar pequeñas partidas para reparar los locales, o crear alguna nueva escuela, pero sin atacar el problema de fondo.
 
En estas escuelas se dan tres situaciones: escuelas emplazadas lejos de los centros poblados, locales que funcionan en pueblos pequeños, y escuelas rurales ubicadas en los suburbios de ciudades mayores.
 
La realidad educacional en las escuelas rurales:
 
En el campo las tasas de promoción son menores, y los índices de deserción interanuales y de sobre edad, son muy superiores a los de la ciudad.
Esto debido principalmente a que hay niños que deben recorrer kilómetros a pie o a caballo, en caminos de tierra, o atravesar montes y ríos, para llegar a los locales de enseñanza. También a que los niños que llegan a estas escuelas son los de menores recursos


En las escuelas que están alejadas de los centros poblados, se presenta un fenómeno particular, en un mismo salón, se educan simultáneamente alumnos de diferentes grados. Con frecuencia un único maestro, a veces dos o tres, se encargan de impartir clases simultáneamente a alumnos que cursan de primero a sexto grado. Estas escuelas son conocidas como escuelas multigrado.
 
El papel del docente en estos centros es multifacético, pues debe atender tareas ajenas al proceso educacional, pero que resultan imprescindibles para que pueda establecerse el acto de enseñanza, tal es el caso de la salud, la higiene, la alimentación.
 
Por otra parte, estos maestros deben ser sensibles a las características culturales del medio en el cual trabajan. Sus esfuerzos son muy apreciados en el entorno comunitario, y acaban por constituirse, no sólo en generadores de educación, sino en promotores de nuevos comportamientos sociales, así como también en mediadores. Esto requiere una preparación especial.
Sumado a esto tenemos el precario estado de los establecimientos de enseñanza, la ausencia de servicios básicos, la escasez de material didáctico.
 
Esta realidad así presentada, muestra a las claras, la necesidad de implementar políticas educacionales que tiendan a reforzar los esfuerzos individuales de estos docentes, y adoptar estrategias que apunten a que las zonas rurales puedan contar con un nivel educacional superior, sin desigualdades ni exclusiones.

 
Este año se remataron los seis predios correspondientes a cinco escuelasen el departamento de Florida correspondientes a las escuelas N° 12 cerrada en el año 1992, la escuela granja N° 36 clausurada en 1989, la N° 111 cerrada en 1987 ubicada en Rincón de los Camilos, y la escuela N° 82 en Puntas de arroyo Latorre a unos cinco kilómetros de la localidad de Fray Marcos cerrada en el año 1995.
 
Existen otras escuelas rurales en el departamento que fueron cerradas a consecuencia de la despoblación y cuyo destino aún es incierto, la N° 80 de Colonia Alejandro Gallinal, la N° 78 en las proximidades de Chamizo en la ruta 94, la N° 75 Costas del Amarillo y la N° 72 de Paraje Victoria.
 
De un total de casi 400.000 escolares, solamente 25.000 niños concurren a las escuelas rurales. Sumado al progresivo descenso de la matrícula del medio rural, se presenta una alta dispersión de la misma, dónde más de un 33% tienen una matrícula inferior a 10 alumnos. Actualmente el sistema educativo cuenta con más de 1.200 escuelas rurales en funcionamiento.

  Escuelas rurales
 
Hasta 1949 la escuela rural tenía solo tres años de formación pero con la Reforma del Plan Rural se extendió a seis años.
 
Actualmente la matrícula de las escuelas rurales representa menos del 50% de la existente en 1965.
 
Uruguay cuenta con un total de 1288 escuelas rurales, de las cuales más del 33,3% tienen una matrícula inferior a 10 alumnos, mientras que solamente un 2,8% reúnen más de 100 estudiantes.
 
Sumado al progresivo descenso de la matrícula del medio rural, se presenta además una alta dispersión de la misma.
 
Canelones es el departamento con mayor cantidad de escuelas rurales 115 en total.
 
El 70% de las madres de los niños que asisten a escuelas rurales tiene como máxima formación la primaria.
 
 
 
El director de educación rural del Consejo de Educación Primaria, Limber Santos, dice que desde la década de 1930 decrece la cantidad de población en el campo y por lo tanto de alumnos en escuelas rurales. Su impresión, de todos modos, es que ese ritmo decreciente se ha desacelerado en la última década.
 
Hay escuelas que hace 20 años tenían varias decenas de alumnos y hoy tienen dos o tres. "O que tienen tres salones y ahora no queda nadie", dice la coordinadora de educación rural en Lavalleja, Mónica Rodríguez. "La campaña está tan despoblada que solo nos queda la gente grande, muy grande".
 
La política de Primaria es que las escuelas se mantengan abiertas siempre que haya un alumno, sobre todo si el niño no puede concurrir a otros centros por la distancia, las condiciones geográficas o por la voluntad de su familia.
 
Santos dice que esto es una diferencia respecto a la política de la década de 1990, cuando "había una tendencia a cerrar escuelas con pocos alumnos" siempre y cuando hubiera otro local en la zona, apelando a razones económicas y de sociabilidad. Desde esa época se pusieron ómnibus que llevan a los niños de zonas rurales a escuelas urbanas.
 
Santos admite que, desde el punto de vista pedagógico y de la integración social, es muy negativo que una escuela tenga un solo alumno, dos o tres. Y por eso es habitual que se realicen actividades comunes entre las escuelas rurales de la misma zona.
 
¿Qué pasa cuando una escuela cierra? La idea es que la gente del lugar -es decir, productores, cooperativas de mujeres o vecinos- se hagan cargo del local para que ese espacio pueda seguir siendo utilizado con otros fines.
 
"Aún cuando están abiertas, las escuelas rurales sirven de institución social donde la gente se reúne y hace eventos. Es el lugar físico de congregación, esa ha sido la característica identitaria de la escuela rural a lo largo de toda la historia", dice Santos, en su despacho que da a la calle Bartolomé Mitre. Pero la realidad indica que en muchos casos los vecinos no se ocupan de la escuela cerrada y el Estado tampoco lo hace.
 
Hay algunos locales que son mantenidos por Primaria con algún fin; otros son abandonados "y al poco tiempo se vuelven tapera"; otros se han rematado. Pero en general se ha evitado que esto último suceda para mantener viva la posibilidad de que la escuela reabra o tenga un uso comunitario. 

El 32,3% de los niños de zonas rurales trabaja en actividades familiares (porcentaje alto en comparación con otros contextos).
 
El perfil socio cultural de las familias rurales se asemeja al de la familia urbana de contextos económico y social desfavorable.
 
El equipamiento de los hogares rurales muestra que un 59,8% posee televisión a color y un 79,3% luz eléctrica.
 
En lo que se refiere al vínculo con la escuela, la familia rural responde más a convocatorias de carácter social que involucren a toda la comunidad que a talleres o reuniones informativas.

El salario docente -en marzo de 2014- del maestro urbano, grado 1 y con 20 horas semanales, es de $ 19.600 nominales. En tanto, el “maestro único rural”, por 40 horas, o el maestro rural que comparte responsabilidad como director rural, con 25 horas, gana un 40% más. De hecho, si la escuela tiene “mala ubicación” cobra $ 1800 adicionales. En definitiva, gana entre $ 26.000 y $ 35.000 nominales.
Salario nominal: $ 35.000
Aporte jubilatorio (15%): $ 5.250
FONASA (6%): $ 2.100
FRL (0,125%): $ 43,75
IRPF (tasa variable): $ 1.306
Total de descuentos: $ 8.699,75
Salario líquido: $ 26.300,25

En Cerro Largo los maestros recién recibidos comienzan su trabajo en  el campo
Algunos aspectos del pensamiento pedagógico de Julio Castro sobre la escuela rural 

Respecto a la educación rural y sus fines
La concepción de la educación como proceso social domina todo el pensamiento pedagógico de Julio Castro.

“La educación es un hecho social por el que un grupo humano trasmite a las generaciones que le suceden su cultura y sus ideales. Esta transmisión esta condicionada por el medio natural y por el desarrollo económico y cultural de los pueblos”, (“Experiencias de la escuela rural uruguaya”, citado por Miguel Soler).

Esta importancia social asignada a la educación como transmisora de cultura fundamenta una idea central en el autor: la necesidad de diferenciar la educación rural de la urbana, es decir la necesidad de un enfoque diferenciador de la educación según las características del medio.
Fuertemente influido por las ideas pedagógicas de la Escuela Nueva, asigna especial significado al conocimiento del educando y la realidad social que lo rodea y considera indispensable antes de empezar la labor educativa realizar un diagnostico del niño y su medio para dar lugar a una educación sustentada en las características intelectuales y sociales de los alumnos.
Respecto a la función y características de la escuela rural
Considera que la escuela rural debe dejar de ser únicamente alfabetizadota para convertirse en un verdadero instrumento para la transformación de la realidad social.
La concibe ante todo como un espacio abierto a la comunidad, que beneficie no solo a los niños sino también a sus familias, y para ello debe actuar de “puertas abiertas”.
Esta concepción de la escuela de cara a la comunidad se complementa con el concepto de “escuela productiva”, que se reflejo en el Programa de Escuelas Rurales de 1949.
En el pensamiento pedagógico de Julio Castro la escuela productiva no se la concibe como productora de bienes económicos sino en relación a la significación del trabajo manual e intelectual como actividad humana fundamental; en otras palabras la escuela productiva es aquella cuyos objetivos educativos trascienden la producción de bienes económicos.


Respecto al analfabetismo rural
Lo concibe no como una problemática exclusivamente pedagógica sino como resultado de una problemática económica y social.
La vida aislada, la diferencia campo-ciudad, el trabajo del niño rural a edad temprana que le impide la continuidad de la actividad escolar y la influencia de Montevideo en la cultura de la campaña, son para Julio Castro algunas de las causas fundamentales de esta problemática.

Respecto a la educación rural en América Latina
Su participación (por designación de la UNESCO) en varios proyectos educativos latinoamericanos le permitió conocer de cerca como se manifestaba la problemática de la educación en varias regiones del continente.
Visualizó tempranamente que la relación miseria-analfabetismo era un problema estructural de las sociedades latinoamericanas. Analizó y describió en muchos trabajos las condiciones de aislamiento y carencia de muchas comunidades indígenas reafirmando su idea de que cualquier programa para afrontar la problemática del analfabetismo debía pasar primero por profundos cambios económicos y sociales.

En un trabajo realizado para UNESCO sobre el problema del analfabetismo en Perú, sostenía: “El analfabetismo en el Perú es mal de campesinos. Pero no es para éstos una carencia específica y única, pues forma parte de todo un conjunto de condiciones miserables que mantienen al sector más numeroso de la colectividad nacional a un bajo nivel. Entre esas condiciones, el desconocimiento de la lectura y la escritura (…) no constituyen un déficit de excepción (…)”. (“La alfabetización en el desarrollo económico del Perú. París: UNESCO. Citado por Miguel Soler”).

“El banco fijo y la mesa colectiva; vieja y nueva educación”
Este libro comprende un estudio comparativo entre dos tipos de mobiliario escolar. Los mismos se corresponden a dos etapas del desarrollo de la pedagogía.
Ambos son consecuencia de concepciones pedagógicas distintas y, en cierto modo, opuestas.
Si el banco fijo representa como lo dice Dewey, el elemento símbolo de la pedagogía tradicional, la mesa colectiva puede representar, del mismo modo, las tendencias generales de la nueva educación.
El libro trabaja sobre dos planos:
En el tiempo: Pedagogía tradicional y nueva educación.
En el espacio: movimiento pedagógico general y su localización en el país.
La mitad de este libro trata sobre la pedagogía tradicional, y la otra mitad sobre la escuela nueva.
Reflexión personal
Julio Castro fue un gran precursor de cambios para la educación rural. Sigue siendo hasta el día de hoy, el mayor exponente de ideas de avanzada para la educación rural, sobre todo nacional.
No dejó nunca de lado la problemática económica y social y la forma como ésta influyen en la educación, por lo que considero que sus ideas están basadas en mucho estudio y en una reflexión muy elaborada. Son entonces sumamente apreciables además de válidas.
Sus ideas pedagógicas tienen un gran peso en la actualidad, una gran vigencia.
Por ejemplo, el hecho de establecer la conveniencia de realizar un diagnóstico al grupo de alumnos ante de realizar la acción educativa. Actualmente es hoy casi una obligación de procedimiento establecida tanto en el medio rural como en el urbano.

Fuentes y bibliografía
“El banco fijo y la mesa colectiva; vieja y nueva educación”, Julio Castro, 1966.
Internet.http://www.analisis.edu.uy/monografias/juliocastro_betemps.pdf. Betemps, Carolina. J.C.: periodismo y acción transformadora.
Revista “Quehacer educativo”, Junio 2004. “Cuadernos de Marcha”, Segunda época, año 1, Nº 7, diciembre 1985.
“Dos décadas en la historia de la escuela uruguaya; el testimonio de los protagonistas”, Edición de la Revista de la Educación del Pueblo, 1987, AAVV. Laura Pérez
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Nueva modalidad para escuelas rurales año 2015

La directora general del Consejo de Educación Inicial y Primaria, Irupé Buzzetti, aseguró que es preocupante la dispersión en las 1.250 escuelas rurales, de las cuales 650 funcionan con menos de 10 estudiantes y 297 con cinco o menos.

“Queremos que un alumno de una escuela rural tenga las mismas oportunidades que en un centro urbano”, sostuvo.

Para lograr esa igualdad de oportunidades, la entidad optó por la modalidad de nucleamientos. Esto implica el traslado hacia una “escuela madre” o “escuela centro”, para que los maestros trabajen en conjunto con la didáctica multigrado, como lo vienen haciendo hasta ahora.

Un ejemplo propuesto por Buzzetti es la enseñanza del inglés en los grupos de 3° a 6° años. Los alumnos en una escuela madre podrán recibir clases de este idioma bajo la modalidad de videoconferencia, con el maestro y con un profesor remoto.

“No tenemos profesores para todos los grupos, pero con las evaluaciones realizadas en diciembre de 2014 vimos que los resultados son muy buenos. Queremos llegar a las escuelas rurales con videoconferencias de inglés”, expresó Buzzetti.

En lo que respecta a inglés, están cubiertas todas las escuelas de tiempo completo y extendido del país con modalidad presencial de 1° a 6° año, y los restantes 3.300 grupos se hacen por videoconferencia.

Una situación similar ocurre con educación física. La idea es que los niños y niñas reciban clases con un profesor de esa materia una vez a la semana. También habrá enseñanza de arte con frecuencia semanal.

El Consejo cuenta con un nucleamiento en la Escuela de La Mina, en el departamento de Cerro Largo, y trabaja en la concreción de ocho más, dos en Tacuarembó e igual cantidad en Rivera, Cerro Largo y Paysandú.

Buzzetti consideró que, de esta manera, le llegará a todos los niños del medio rural la misma oferta educativa que a los de centros urbanos.

Los alumnos de zonas alejadas de centros poblados que estudien bajo esta modalidad permanecerán en clase una hora más, es decir, seis en lugar de cinco. Ingresarán a la escuela centro a las 9:30 horas y saldrán a las 15:30 horas.

La jerarca puntualizó que esta modalidad no sustituye a la escuela rural.

“La escuela no quedará vacía porque es el centro de los dos, cuatro o diez niños que concurran”, señaló la directora general de Primaria.

En este sentido, destacó la coordinación con el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, con el programa Uruguay Rural del Ministerio de Ganadería y con organizaciones de los departamentos para que ese centro educativo, por ejemplo, aloje proyectos de madres o vecinas que trabajen para Hecho Acá o se transforme en un Centro Cultural del Ministerio de Educación y Cultura.

En el caso de Cerro Largo, las autoridades pensaron en la instalación de un lugar productivo.

“No queremos que la población crea que la escuela, que es un mojón en la comunidad, de la que fueron exalumnos, se transformará en una tapera”, indicó.

“La escuela sigue siendo el lugar de donde parten esos niños a diario y a donde vuelven. El maestro será el referente, pero es importante que trabaje en cooperación, y es importante que les demos las mejores oportunidades a los niños”, puntualizó.

Fuente: Presidencia de la República
 
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